Policiales

Denunció a su expareja por violencia de género y 29 días después la mató: el femicidio que interpela al sistema de protección

Un nuevo femicidio conmociona a San Juan y vuelve a poner en el centro del debate la eficacia real de las herramientas de protección para mujeres en situación de violencia de género. Gemma Giselle Álvarez, una joven trabajadora de la salud, fue asesinada este jueves por la mañana por su expareja y padre de su hijo, en un ataque que tuvo lugar en la zona de la Costanera de Chimbas, cuando la víctima se dirigía a su trabajo en moto.

Denunció a su expareja por violencia de género y 29 días después la mató: el femicidio que interpela al sistema de protección
El dato que atraviesa todo el caso y que no puede pasar inadvertido es que Álvarez había denunciado formalmente a su agresor, Matías Exequiel Marín, exactamente 29 días antes del crimen. La denuncia por violencia de género había sido radicada el 1° de julio en la Unidad Fiscal de Investigaciones CAVIG, el organismo específicamente creado para intervenir en este tipo de casos. Un mes después, esa alerta institucional no alcanzó para evitar el desenlace fatal. Según la reconstrucción de los investigadores, Marín —que trabajaba como chofer de una aplicación de transporte— persiguió a la víctima en auto hasta hacerla caer de la moto en inmediaciones de una planta eléctrica. Allí la atacó con un arma blanca, sin darle posibilidad de reacción. La escena solo se interrumpió cuando un policía que prestaba servicio en la zona, al escuchar los gritos, realizó un disparo de advertencia que obligó al agresor a huir a pie hacia un descampado, donde continúa prófugo hasta el momento. Más allá de la brutalidad del hecho, el caso reabre una discusión de fondo que atraviesa a la Justicia y a los organismos de protección en toda la provincia: qué tan efectivos resultan, en la práctica, los mecanismos de seguimiento y resguardo para las mujeres que ya dieron el paso de denunciar. Una denuncia formal, vigente y con casi un mes de antigüedad, no fue suficiente para anticipar ni frenar un desenlace que —a la luz de los hechos— parecía estar anunciado. Mientras la Policía de San Juan mantiene un operativo cerrojo en los descampados del norte de Chimbas para dar con el agresor, la Unidad Fiscal de Delitos Especiales, a cargo del fiscal Nicolás Schiattino, avanza con la recolección de pruebas. El hijo en común de la pareja, hoy, queda como la marca más dolorosa de un sistema que —una vez más— llegó tarde. Seguí informándote a través de Semanario San Juan.
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